Ésta es noche buena y mañana navidad… ahhhh ¡Qué hermoso es el mundo! Una año más, unos pelos menos… bendita calvicie. Estas fechas me hacen sentir melancólico. No puedo dejar de pensar en mi pasado, en mis anécdotas, en mi vida, en el amor, en el calor de hogar. O sí, el calor de hogar… ese que se daba cuando se te pasaba la mano con la leña de la chimenea y quemabas la casa. Qué hermoso.
Oh, pero recuerdo que les estaba contando mis historias, mi vida. Aquel día en que me corrieron de mi casa, es más no solo de mi casa: de la colonia. Sólo porque me pase de loco y le queme el cabello a la vieja chismosa y farola intentar tirarme a su hija. Pero bueno.
Nos habíamos quedado en que estaba viviendo solo y sin un peso bajo el calor de un puente con agua congelada. Ahí viví durante muchos, muchos, muchos, MUCHOS años; sin embargo, nunca olvidaré aquel primera navidad que pasé en los brazos del amor que se siente entre jóvenes que fueron corridos de su casa, que eran maltratados y que tuvieron que vivir bajo ese mismo puente.
Me sentía triste y desilusionado, mi mamá no me defendió, es más podría asegurar que dio un grito de júbilo al darse cuenta de que no me querían cerca de la colonia y que tenía que desalojar la casa-habitación si no iban a procesar una orden de formal prisión por daños y prejuicios al cuero cabelludo de un animal en peligro de extinción.
Era la noche del 24, y yo sentía la ilusión que todo joven siente en estas fechas. Ganas de estar junto a la familia, de abrazar a los seres queridos, de compartir, de dar sin esperar recibir nada a cambio, de intentar cumplir sueños, se amar y ser amado. Realmente tenía grandes ilusiones de ver a mi familia, así que como pude me conseguí un traje de Marley (el dinosaurio verde) para que no me reconocieran al llegar a mi casa. Justo cuando ya tenía un pie fuera de mi cuarto de 1x1 una luz comenzó a descender desde el mismo cielo, yo podría jurar que ví que unas bellas alas se habrían de la luz, cuando de pronto una voz muy grave dijo en un tono algo… ¿varonil?:
- Ora si hijos de su chingada &/(&”%&/%$ madre /)(/#()&!”/ ya nos tienen hasta la madre(#”(%$)((&&/%, además por ustedes no podemos ir a nuestros respectivos hogares y vamos a tener que encarcelarlos para ganar un poco más de dinero. Para sacarle provecho ya que no podemos estar con nuestras familias. Esto es por su culpa, todo por no dejarse maltratar, golpear, violar, jalonear, vomitar, escupir y cualquier cosa que se les haya podido ocurrir a sus padres.
Y que nos llevan a la delegación más cercana. Cerca de las once de la noche uno de mis compañeros de celda comenzó a alucinar y que me dice.
”Los espíritus del pasado, presente y futuro van a aparecer esta noche unos minutos antes de las 12 y te mostrarán el verdadero significado de la vida.” Y madres, que se queda dormido.
Zzz… zzz… zzz… zzz… Nunca creí que aquellas palabras fueran ciertas, ya que el aspecto que tenía mi compañero de celda era el que se tiene cuando uno anda en un mal viaje. Cuando de pronto, llega el guardia en turno y, sin que lo esperara, dice mi nombre, tal y como si me conociera y tuviéramos la suficiente confianza como para salir a pescar un día. Él y yo solos, a una montaña y darnos besos.
- Hoy vas a conocer lo que es el verdadero significado de la navidad – me dijo – y también vas a aprender a arrepentirte de tu pasado, a disfrutar tu presente, y a pensar mucho mejor para el futuro.
Me gustaría contarles con más detalle lo que ocurrió esa noche con el guardia, pero basta decirles que llevo viviendo con el más de 3 años y desde entonces festejamos la navidad de la misma manera mmm…

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